viernes, 31 de diciembre de 2010

Lo mejor de la LMP 2010-11

Me parece que una vez que termina la temporada regular, llegamos al momento adecuado para nombrar a lo mejor de la Liga Mexicana del Pacífico, edición 2010-11.

Así que sin más preámbulo, mi punto de vista.

JUGADOR MÁS VALIOSO: Rubén Rivera

Mazatlán ha basado su éxito de la última década en el pitcheo, sin embargo, nunca como en esta campaña había sufrido para anotar carreras.

Los Venados anotaron 280 veces durante la temporada, de las cuales, 53 fueron impulsadas por el panameño Rubén Rivera: el 18.9%.

Rivera fue superado en producidas por Luis Alfonso García, quien trajo 60 al plato pero únicamente representó el 15.2% de las anotadas por Hermosillo.

Justin Christian finalizó con la impresionante cifra de 60 CA en 64 juegos, además de empujar 32. Rivera anotó 40 carreras, que sumadas a las 53 que empujó dan 93, una más que las acumuladas por el jardinero de Los Mochis en ambos departamentos.

Cierto, Christian se robó 24 bases en 25 intentos, pero el premio es para el Más Valioso, no para el Jugador del Año.

Mis disculpas para: Luis Alfonso García y Justin Christian.

LANZADOR DEL AÑO: Matt Buschmann

Difícilmente podríamos imaginarlo tras su primer apertura vs Navojoa y el primer episodio de su segundo inicio contra Guasave.

Sin embargo, Buschmann encontró el comando y con su poderoso sinker, logró dominar como ningún otro lanzador al resto de la Liga Mexicana del Pacífico.

Cierto, al derecho de los Tomateros de Culiacán lo superan Luis Mendoza y Marco Quevedo en PCL. Sólo que Buschmann trabajó más episodios que ellos y lideró la LMP tanto en WHIP (1.01) como en promedio permitido a la oposición, con .181.

De acuerdo, Alberto Castillo tuvo dos triunfos más que Buschmann (9), pero una efectividad cercana a cuatro (3.94).

Mis disculpas para: Luis Mendoza.

NOVATO DEL AÑO: Alí Solís

Escuché y leí a muchos compañeros de profesión expresar que este sería un Novato del Año de muy bajo nivel, especialmente debido al reglamento que aplica la LMP para la elegibilidad al premio.

Pero bueno, el gran cierre de Alí Solís nos da un galardonado decente.

Solís inició y terminó fuerte la campaña regular. El receptor finalizó con .304, 2 HR y 17 CI en 43 juegos, así como promedio de .300 con hombres en posición de anotar.

Tiene mucho que mejorar detrás del plato, sobretodo en su habilidar para mascotear y dirigir a los lanzadores. Pero tiene futuro y buen respaldo para conseguirlo.

Mis disculpas para: Edwin Salas.

RETORNO DEL AÑO: Ramón Orantes

La dificultad para elegir este premio suele venir del principio bajo el cual se otorga. Así que definiré el mío: son elegibles para Retorno del Año peloteros que vengan de una campaña claramente por debajo de su nivel de desempeño promedio.

Ramón Orantes bateó .232, 5 HR y 22 CI en la 2009-10. Estoy seguro que a sus 37 años, muchos lo dieron por finalizado en este beisbol.

Su respuesta fue casi el doble en empujadas (42) y casi el triple en HR (14), así como promedio de .323 y .364 con hombres en posición de anotar.

Mis disculpas para: Andrés Meza.

MÁNAGER DEL AÑO: Alfonso "Houston" Jiménez

Este premio en muchas ocasiones no se le otorga a la consistencia, sino al dirigente que saca del último lugar a un equipo o al que mete a su novena a la postemporada con marca perdedora, con poco talento.

Como no tenemos historias de los dos últimos casos, difícilmente habrá quien se lo quite a Alfonso "Houston" Jiménez.

Esta campaña, los Tomateros de Culiacán pasaron de perder seis series consecutivas a finalizar como líderes en puntos y con la mejor marca de la Liga.

"Houston" Jiménez consiguió que los Tomateros jugarán como equipo por primera vez en muchos años.

Por ejemplo, los guindas no tienen a un solo bateador entre los primeros diez de la Liga en las siguientes categorías: promedio, cuadrangulares y carreras impulsadas.

Sin embargo, cuentan con tres peloteros con al menos 30 CI (Amaury Cazaña, Jorge Vázquez y Luis Alfonso Cruz) y finalizaron como el segundo mejor equipo en PCL (3.81), detrás de Mazatlán.

Además, Jiménez encontró la manera de darle juego a sus tres receptores (Adán Amezcua, Alí Solís y Jonathan Aceves), así como a peloteros suplentes como Juan Carlos Canizalez, Sergio Omar Gastélum y Eloy Gutiérrez.

De esta manera, los tiene prácticamente a todo el equipo listo para la postemporada. La etapa que al "Houston", siempre le ha costado trabajo.

Mis disculpas para: Eddie Díaz y Enrique "Che" Reyes.

sábado, 25 de diciembre de 2010

Decisión clave

Un buen amigo de la infancia, quien ahora es jugador profesional me insiste mucho en que los mánagers no ganan los títulos, sino los peloteros.

Le concedo parte de la razón, ya que son los jugadores quienes conectan o fallan en sus turnos al bat, así como sacan los outs o permiten imparables.

Sin embargo, también estoy convencido de que las decisiones de los mánagers pueden acercar o alejar a los equipos del triunfo. Un rubro importante es, designar la rotación de abridores, los puestos en el bullpen, así como el momento idóneo para poner a uno u otro lanzador.

Durante la temporada 2003-04, Francisco "Paquín" Estrada tomó una decisión importante en este sentido, antes del inicio de la postemporada. El sonorense decidió enviar al bullpen tanto a Jesús Guzmán como a José Silva.

El entonces novato Guzmán, venía de ganar ocho juegos en la temporada regular y estuvo muy cerca de finalizar la temporada invicto. Silva reportó a finales de la temporada y aunque su actuación no había sido tan buena como la de Guzmán, podría considerarse como parte de su acondicionamiento, de cara a la pelota de enero.

Estrada simplemente explicó la decisión argumentando que desde su punto de vista, José Silva y Jesús Guzmán se adaptarían mejor al bullpen que Rodrigo López, Rigo Beltrán, Jorge Campillo y Oliver Pérez, quienes fueron parte de la rotación.

La decisión tuvo buenos resultados, ya que Guzmán estuvo efectivo y desde entonces, José Silva se convirtió en un muy efectivo preparador, quien incluso ganó el juego decisivo de la final vs Ciudad Obregón. Ahora el tijuanense es incluso, de los mejores cerradores en la Liga Mexicana del Pacífico.

Ahora Alfonso "Houston" Jiménez enfrenta una coyuntura similar. Más allá de Matt Buschmann y Andres Meza, deberá elegir los restantes dos puestos entre Francisco Campos, Oliver Pérez, Francisco Félix y Daniel Rodríguez.

De todos ellos, Félix tiene un pasado efectivo como relevista y bien podría apoyar en el rubro de sostener ventajas.

La decisión, puede ser tan importante como la que tomó Estrada en 2004 y convertirse en un factor que ponga a los Tomateros en ruta hacia el primer título desde aquellos tiempos.

En momentos como este, los mánagers influyen de manera clave en los resultados de su equipo.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Tan grande como siempre

Recientemente estuve recordando aquella noche de domingo, un 7 de febrero, cuando minutos antes de que llegara el lunes Francisco Campos comenzaba a calentar su brazo para buscar la Serie del Caribe para los Venados de Mazatlán.

Era otro Francisco Campos, su recta alcanzaba sin problemas las noventa millas por hora y dominó por ocho entradas sin problemas a las Águilas Cibaeñas. Luego vino la novena entrada, el drama, la jugada en primera, el último out y la coronación histórica para Mazatlán.

Ahora me lo encontré de sorpresa en la lomita del Teodoro Mariscal, ya que en realidad, esperaba ver a Oliver Pérez. Problemas físicos adelantaron la apertura de Campos y por momentos, nos regaló a los asistentes, un poco de su grandeza como abridor.

Tras seis entradas completas sin permitir imparables, subí a la Sala de Prensa para confirmarlo con Alexander Azuaje, narrador de los Tomateros de Culiacán. "No tiene boletos", me dijo. Guardamos silencio, en espera que Campos volviera a la lomita.

Con un out en la séptima le dio pasaporte a Brian Barden y tras el segundo tercio, Gabby Martínez terminó con el juego sin hit. La cara de frustración de Campos era evidente: sabía en todo momento que acariciaba la perfección.

Luego vino la octava y tras doble de Jesse Gutierrez abriendo tanda, Alfonso "Houston" Jiménez decidió removerlo. Aún así, Campos había conseguido algo inédito como lanzador guinda: llegar al octavo episodio.

Estoy seguro que "Houston" Jiménez lo lleva con cuidado por su edad y está convencido que no es el mismo de antes. Pero también me queda claro que como competidor, "Pancho Ponches" no ha perdido en lo absoluto y como en toda su carrera, desea completar lo que inicia.

Fue un privilegio verlo en su más alto nivel contra la República Dominicana en 2005 y lo es también ahora, observarlo en la parte final de su carrera.

Como alguna vez me lo dijo un amigo beisbolista profesional: "¿qué importa si no llegó a Grandes Ligas". Pancho Campos es un gran lanzador de nuestros tiempos.

domingo, 28 de noviembre de 2010

La reingenieria de Oliver Pérez

Durante los años en que Oliver Pérez ha sido parte de los Mets, hemos visto todo tipo de intentos por convertirlo en lanzador consistente: cambios en la mecánica, en el lugar donde pisa la placa, ángulos de entrega, entre otros.

Para mi gusto, en su regreso a la Liga Mexicana del Pacífico, lo primero que debía recuperar era la confianza y el asunto va por buen camino.

En su primer relevo contra los Venados de Mazatlán, el 4 de noviembre en el Teodoro Mariscal, más allá de la entrada en blanco con dos ponches, Oliver presentó un lenguaje corporal completamente distinto al de su aparición previa (3 de octubre) cuando camino la carrera del triunfo para los Washington Nationals.

Tras algunos relevos en los cuales puso el brazo en mejores condiciones, Oliver Pérez tiene 10 EL sin permitir carrera como abridor y su primer trinfo en ese rol desde 2009 contra uno de sus viejos clientes: los Atlanta Braves.

Una valoración más allá de los números, nos entrega a un Oliver con algunos puntos positivos y otros por trabajar.

En el lado brillante, el culichi aparentemente confía mucho más en sí mismo y sus pitcheos, los ha combinado con precisión, atacando constantemente la esquina de adentro e incluso, atreviéndose por primera vez en mucho tiempo, a cambiar ángulos de entrega.

Cuando se ha metido en aprietos, su carácter lo ha sacado adelante. Prueba de ello es el .176 que le promedian los contrarios con hombres en posición de anotar y que en las dos ocasiones que ha llenado las bases, salió del problema con ponche (contra Carlos Sievers y Agustín Murillo).

¿Por mejorar? Ciertamente su relación de BB y K (9-14) no es la ideal, así como tampoco ha mantenido una mecánica tan fluida como la que debe tener un lanzador consistente.

Dan Warthen, coach de pitcheo de los New York Mets, está convencido que cuando Oliver cae de manera equilibrada, puede mantener el comando. El lanzador no siempre ha tenido la misma caída, pero va en camino hacia conseguirlo.

¿La velocidad? Quizá nunca vuelva a niveles de 94-95 mph y mucho menos a 98. Por tal motivo el serpentinero deberá cuestionarse si debe incluir nuevas armas en su repertorio.

Ciertamente, Oliver no podía estar peor, por lo cual su mejora debe mirarse con cautela. Pero el asunto va hacia arriba, la duda queda en predecir, cuál será el tope.

domingo, 21 de noviembre de 2010

La transformación de los Mets

La reconstrucción de los New York Mets no puede llevar mucho tiempo y poco a poco los seguidores tanto del equipo, como de la pelota, conocen a las nuevas piedras angulares.

Primero comenzaron por el nuevo Gerente, el veterano Sandy Alderson. Luego el sustituto de Omar Minaya incorporó a sus viejos conocidos Paul DePodesta y J.P. Ricciardi.

Ahora los Mets tienen nuevo mánager en Terry Collins, un experimentado dirigente quien se desempeñaba como Coordinador de Fildeo en el sistema de Ligas Menores del equipo y no toma las riendas de un equipo ligamayorista desde 1999, cuando fue despedido a media temporada por los Angels.

Además de su experiencia como mandamás en los Houston Astros y los Angels, Collins acumuló experiencia en los Búfalos de Orix de la liga japonesa y como mánager de China en el Clásico Mundial 2009.

El estilo agresivo de Collins ha causado impacto en muchos de sus peloteros, pero nunca ha conducido siquiera a un título divisional.

Cuando dirigió a los Angels, puso empeño en que sus peloteros corrieran las bases de manera agresiva, con algunos resultados positivos.

Por ejemplo Dave Hollins, quien llegó a los Angels con 20 robos en sus primeras siete campañas como ligamayorista, estafó 27 colchonetas en sus dos campañas con Anaheim.

Collins tendrá las piezas necesarias para conseguirlo en Nueva York y un parque amplio como el Citi Field, invita a un estilo como este. Luis Castillo, José Reyes, Carlos Beltrán, David Wright, Jason Bay y Angel Pagan tienen la velocidad para convertir al equipo en un espectáculo en las bases.

El problema de los Mets quizá no estará en la ofensiva, ni al defender en el terreno de juego, sino en un pitcheo plagado de interrogantes.

Recientemente, Sandy Alderson afirmó que nadie espera a Johan Santana listo para el Juego Inaugural. Mike Pelfrey y R. A. Dickey vienen de sus mejores temporadas en la MLB, lo cual siembra la duda sobre si podrán igualar o superar su desempeño. Jon Niese tuvo desempeño decente como novato, pero tiene la consigna de mejorar y tanto John Maine como Oliver Pérez, han sembrado suficientes dudas con su desempeño en la lomita, así como el estado de salud que suelen mantener.

Sumados los problemas legales del venezolano Francisco Rodríguez, Terry Collins tendrá el enorme reto de cambiar un ambiente lleno de problemas y cambiarlo por una cultura ganadora.

Por tal motivo, el tiempo apremia para Collins, Alderson y todo su nuevo equipo de trabajo.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Reconstrucción ofensiva

No serán los únicos que busquen a Carl Crawford, pero seguramente darán pelea, porque saben de la necesidad imperiosa por mejorar la ofensiva.

Perder a Chone Figgins y Vladimir Guerrero antes del inicio de la temporada ya imponía un reto por resolver. Mike Scioscia intentó superar la falta de un primer bat como Figgins, con Erick Aybar y el dominicano, simplemente no pudo ante este reto inédito en su carrera.

Como resultado, los Angels pasaron de anotar 850 carreras en 2009 a 681 en 2010. En buena medida, todo comenzó desde su promedio de embasado, que descendio 39 milésimas de un año para el otro.

El golpe final vino tras la lesión de Kendry Morales y la imposibilidad de incorporar peloteros como Derrek Lee o Adam Dunn. Ahora Tony Reagins comienza la reconstrucción ofensiva y Carl Crawford es su objetivo principal.

Más allá de dónde podría batear, Crawford se adapta perfectamente al estilo ofensivo de los Angels: correr las bases y buscar la siguiente colchoneta en todo momento.

También a la defensiva, formaría quizá la mejor tercia de jardineros en la Liga Americana, junto a Peter Bourjos y Torii Hunter. Además, permitiría que Bobby Abreu tome un respiro y vea más acción desde la posición de bateador designado.

Crawford además, puede ocupar distintas posiciones en la alineación. Ciertamente sus mejores números los ha puesto como segundo en el orden (promedio de .305).

Sin embargo viene de imponer marcas personales en carreras impulsadas (90) y HR (19). Si los Angels resuelven el tema del primero en el orden, podría aspirar a su primera temporada con al menos una centena de producidas.

La batalla no será fácil, ya que Yankees y Red Sox estarán en la pelea por llevárselo. Lo único que ayuda a los Angels, es que salvo el tema del cerrador, no tienen muchos asuntos pendientes antes que comience la pretemporada.

Yankees y Red Sox, tienen muchos compromisos contractuales y pendientes por arreglar. Eso les restará flexibilidad para buscar a Crawford.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Los números contra la percepción

Más allá de Albert Pujols y su bat de plata sobre Joey Votto, ningún otro galardón ha causado tanta polémica como el quinto guante de oro en la carrera de Derek Jeter.

Sobretodo ahora en los tiempos de Bill James, Fangraphs y la sabermetría, con un arsenal de nuevas estadísticas que nos cuentan otra parte de la historia, pero para algunos, representan la forma más adecuada para entender el beisbol.

Pienso que la mejor forma de entender el rey de los deportes es jugándolo. Sólo cuando has pisado el terreno de juego, puedes comprender de manera total cómo se juega la pelota. Más allá de los números, que ayudan, pero son incapaces de medirlo todo.

Este debate puede llevarnos horas, meses, quizá nunca termine. Así que trataré de limitarme al premio que ganó el Capitán América.

En las ligas mexicanas, el guante de oro se otorga midiendo simplemente el porcentaje de fildeo. Tampoco me parece la vía, pero sólo bajo este criterio, Jeter merece el galardón ya que lideró a los paradores en corto de la Liga Americana con .989.

Sin embargo este número refleja en buena medida quién es Derek Jeter como defensivo: un parador en corto que normalmente no se equivoca, toma decisiones adecuadas y ocasionalmente, nos regala una jugada espectacular.

Su alcance no es el mismo a los 36 años, lo cual resulta muy natural. Sin embargo, una buena parte del camino hacia la victoria implica no regalar oportunidades al rival. Jeter cumple perfectamente con esta premisa.

Los opositores a esta designación han puesto como principal argumento una estadística producto de la sabermetría: el Ultimate Zone Rating (UZR). Una estadística que sus creadores, no han terminado de explicar.

Otra que han mostrado como argumento es el Range Factor (RF), mucho más sencilla de entender. Resulta de dividir los outs y asistencias entre el número de entradas jugadas.

Este número seguramente será mayor en equipos con lanzadores que inducen al roletazo. Por lo cual, no me extraña que en la Liga Nacional, Troy Tulowitzki y Brendan Ryan terminaran primero y segundo en la estadística. Por supuesto, Orlando Cabrera y Hanley Ramírez son últimos.

Desde mi punto de vista, la mejor forma de medir qué tan buen defensivo es un pelotero es viéndolo jugar. Por eso tiene sentido que para el guante de oro voten los manager y coaches de cada liga.

¿Los votantes pueden fallar o verse influídos de forma particular en su percepción? Por supuesto. Pero los números, por más depurados que sean, no cuentan toda la historia.

lunes, 25 de octubre de 2010

Un bat necesario

Más allá de las especulaciones sobre el nivel de compromiso de Jorge "Chato" Vázquez con los Tomateros de Culiacán o los rumores sobre que el mánager Alfonso "Houston" Jiménez preferiría prescindir de él, los guindas necesitan de sus batazos y por lo pronto, ya lo tendrán presente.

Este lunes vía Twitter, el departamento de prensa de los Tomateros informó que el prospecto de los Yankees ya está con el equipo y se pondrá en forma para jugar a la brevedad.

"El Chato" Vázquez ha vivido una relación tumultuosa con la directiva guinda. Le tomó varias temporadas conseguir un puesto como titular pero cuando lo obtuvo, demostró que lo merecía, incluso coqueteando con la triple corona de bateo en la temporada 2008-09.

Sin embargo, sus constantes lesiones han sembrado la duda sobre el compromiso que tiene con el equipo, que en muchas ocasiones lo ha puesto en la mesa de conversación para eventuales cambios.

Vázquez ha sobrevivido a la tormenta y mientras se encuentra a un paso de las Grandes Ligas, tiene posibilidades enormes para establecer un pacto ganar-ganar con los Tomateros.

Es decir, el primera base necesita pulir sus habilidades para de una vez por todas debutar con el equipo grande de los Yankees, mientras los guindas, agradecerán la presencia de un líder a la ofensiva, que pueda cargar con la enorme responsabilidad de traer carreras a home.

"El Chato" viene de un verano en el que demostró que puede con ese paquete. En Scranton, sucursal AAA de los New York Yankees bateó .270 con 18 HR y 62 CI en 76 juegos. Su promedio con hombres en posición de anotar fue de .287.

El cañonero sólo ha sembrado dudas por el gran número de ponches que recibe (95) y la defensiva, así como su habilidad para jugar otra posición. Los Yankees han intentado que sea la tercera base.

La próxima temporada con los Tomateros, será fundamental para conseguir el sueño de llegar a las Grandes Ligas y por más que no lo acepte, "Houston" Jiménez debe saber en el fondo que Vázquez es un bat muy necesario.

domingo, 17 de octubre de 2010

Cuesta arriba

Orlando Sánchez ha demostrado, especialmente en los últimos dos años, que es un mánager con una enorme capacidad para realizar ajustes.

En premio a su capacidad, recibió el galardón al Mánager del Año de la Liga Mexicana del Pacífico (LMP) durante la temporada 2009-10.

Su marca de 32-26 no fue lo que deslumbró a los votantes, fue simplemente que los Mayos de Navojoa obtuvieron el último de los seis boletos a la postemporada, con un equipo llamado para ocupar el último lugar de la liga.

Otra gran prueba de sus habilidades, va más allá del bicampeonato con los Saraperos de Saltillo. Es la forma lo que importa: el valor para mover a sus alineaciones y staff de pitcheo de acuerdo a las necesidades.

Con Saltillo vimos a Mario Mendoza abrir un juego de eliminación contra Diablos Rojos, a pesar de que era lo más cercano al cerrador del equipo. También a Francisco Félix desde la rotación o el bullpen, según fuera lo más conveniente.

Esta campaña con los Mayos, tendrá que emplear todo su conocimiento hasta lo más profundo, para ganar el derecho de jugar pelota en enero.

En el inicio de la temporada 2010-11 de la LMP, los Mayos han tenido en su alineación titular a jugadores como Miguel Torrero, Alejandro González, Luis Enrique Nieblas, Jesús Vega y Sergio Contreras. Ninguno de ellos ha sido titular en el beisbol del pacífico e incluso, la mayoría de estos peloteros, no han finalizado una temporada completa en el mejor beisbol de México.

Navojoa depende fundamentalmente a la ofensiva, de lo que puedan generar desde la parte alta Matt Young y José Macías, para que después Adán Muñoz y Wes Timmons traigan carreras a home. Una apuesta total hacia la llamada "pelota pequeña".

El pitcheo está encabezado por los zurdos Brian Adams y Alejandro Armenta, así como el derecho Tim Gustafson, quienes llevarán el peso de la rotación abridora, sobretodo por la ausencia de Orlando Lara, quien se rehabilita de una lesión.

Carlos Elizalde y Rodolfo "Rudy" González vuelven a la LMP tratando de olvidar las últimas campañas, en las cuáles han sufrido por lesiones.

Alejandro Garrido viene de un verano exitoso (5-3 y 3.38 PCL) bajo la tutela de Orlando Sánchez en Saltillo. El boricua necesita de algo similar durante el invierno.

Tras iniciar con cinco derrotas en el mismo número de juegos, Sánchez está ávido de respuestas. Difícilmente su puesto corre peligro en este momento, pero también es cierto que el estratega, necesita comprar con victorias, un poco de estabilidad para su proyecto.

La siguiente oportunidad inicia el martes en casa, contra los Cañeros de Los Mochis.

jueves, 1 de julio de 2010

Después de la tormenta, llegan los Mariners

Hace un mes, no pensábamos mucho en los Seattle Mariners como opción para algo en nuestro juego de fantasía. Incluso cuando los considerábamos, era para jugarles en contra.

Desconozco si Don Wakamatsu escuchó nuestras entregas de Podcast y lo utilizó como herramienta de motivación.

Lo cierto es que los Mariners juegan mucho mejor pelota ahora y aunque ganar la división luce como tarea difícil, su desempeño nos entrega muchas piezas para considerar.

PITCHEO

Al inicio de la temporada, Félix Hernández y Cliff Lee lucían como uno de los duetos más explosivos de la Liga Americana desde el montículo. La lesión de Lee y el inicio lento de “El Rey” nos enviaron a pensar en opciones diferentes.

Pues bueno, Cliff Lee regresó y maravillosamente. Más allá de los siete juegos que ha ganado o el 2.45 de efectividad, impresiona su relación de ponches y bases por bola: 78 chocolates por sólo cinco pasaportes.

Además, el zurdo ha sido un ejemplo de durabilidad: cinco juegos completos, de los cuales tres han sido de forma consecutiva. La vieja escuela: terminar lo que se inicia.

Lee es considerado material de cambio, pero en estos pocos meses con Seattle ya causó un impacto importante, en especial sobre Jason Vargas.

Su compañero de rotación ha conseguido gran éxito en 2010 (6-3 y 2.80 PCL) en buena medida por el uso de la recta cortada, la cual le atribuye al ex ganador del Premio Cy Young.

“Realmente no utilizaba la recta cortada sino hasta que lo vi lanzándola. Hablé con él un poco al respecto. Y así es como se debe hacer, tomar la pelota, lanzarla y no dejar respirar a los bateadores”, dijo Vargas sobre lo que aprendió de Lee.

Félix Hernández comenzó lentamente. Sin embargo tras un junio espectacular (4-1 y 2.36 PCL) ahora luce como el lanzador que peleó por el Cy Young en 2010.

Al inicio de la temporada nadie hablaba de Doug Fister, pero el derecho ha sido una total revelación. No ha terminado con muchos triunfos por falta de apoyo ofensivo, pero siete de once aperturas han sido de calidad y en ocho de ellas ha llegado al octavo episodio.

Mientras este cuarteto luce cada vez mejor, dos brazos preparan su incorporación desde las ligas menores. Uno es viejo conocido, mientras el otro, nos morimos por verlo lanzar.
Al primero de ellos -Erik Bedard- no lo han vencido los contrarios, sino las lesiones. Pero al menos este 2010, el proceso de rehabilitación tiene notas positivas.

Según reportes la recta alcanza ya las 93 millas por hora y ha podido utilizar la curva sin muchos problemas. Podríamos verlo de regreso en un par de semanas.

El segundo es Michael Pineda. Tras un excelente desempeño en Doble A (8-1, 2.22 PCL y 78 K en 77 EL) el dominicano fue enviado a la sucursal de Tacoma donde ya ganó una de dos aperturas, en las que ha permitido 3 CL en 12 EL, coronados con 16 ponches.

El presente y futuro de los Mariners en el pitcheo abridor, luce simplemente muy prometedor.

OFENSIVA

Fuera de Ichiro Suzuki, el equipo de Seattle comenzó la temporada con más dudas que certezas. Chone Figgins prometía formar la dupla ofensiva más interesante de la división, en la parte alta del lineup.

El ex tercera base de los Angels tuvo un inicio muy lamentable, pero poco a poco tomar el ritmo bateador. En junio promedia .271, tiene .358 de OBP y ha conseguido 14 robos. Cierto, todavía les debe, pero cada día se pone más cerca de lo esperado.

Pero el equipo no llegará lejos sin hombres que empujen carreras Zack Zduriencik trajo de vuelta a Russell Branyan quien lideró al equipo en cuadrangulares durante 2009 (31).

Branyan ayudará, aunque los Mariners necesitan mucho más de José Celestino López y Milton Bradley.

Seattle no está cerca de los Texas Rangers, pero cada día juegan mejor y eso definitivamente, suma opciones para nuestros juegos de fantasía.

jueves, 3 de junio de 2010

La reacción perfecta

Hoy desperté y por momentos, parece que no hubiesen pasado ocho horas. Incluso siento como si la ira o frustración de muchos aficionados al beisbol continuara en ascenso. No quiero ni pensar que harían de tener a Jim Joyce cara a cara.

Yo dormí tranquilo, feliz e incluso entre más pasa el tiempo, puedo asegurar que Armando Galarraga me entregó un recuerdo que jamás olvidaré. Más allá del gran juego que lanzó, su reacción vale más que el libro de récords o el Salón de la Fama. Ya dejó huella en el corazón de muchos aficionados al deporte.

Aquí alguna de las piezas de grandeza por parte del venezolano:

- "Le doy mucho crédito por salir y decir: ey, necesito hablar contigo y pedirte perdón. Eso no ocurre, no ves salir a un umpire y decir: ey, déjame decirte que estoy apenado. Me ofreció disculpas y se sintió muy mal. Ni siquiera se bañó, tenía la misma ropa. Me dio un par de abrazos". Galarraga sobre Jim Joyce.

- "Sé que nadie es perfecto. ¿Qué más puedo hacer? Estuve molesto en el momento porque estaba nervioso. No sabía qué hacer, estaba como celebrando. Luego lo vi a los ojos". Galarraga describe sus reacciones.

- "Yo tengo mi pelota y el video del juego, cuando tenga un hijo le diré: tu papá lanzó un juego perfecto".

No creo que exista una reacción más perfecta. El derecho de los Tigers no demerita el gran juego sobre el montículo, no utiliza el momento para despotricar contra otros y al final, le da una vuelta total a la página.

El lanzador sabe que tiene retos más importantes en el futuro. Uno de ellos es recuperar la forma de su campaña de novato, cuando terminó con marca de 13-7 y 3.73 PCL.

La 2009 fue bastante adversa e incluso lo mandó de vuelta a ligas menores, pero este miércoles 2 de junio nos regaló muestras deportivas más que evidentes, de que puede convertirse en un pitcher importante para los Detroit Tigers.

Galarraga, por lo que veo, está plenamente consciente de que su carrera va más allá del juego que acaba de lanzar y que muchos de sus más grandes sueños, todavía pueden cumplirse.

Por el momento, me tomo la libertad de ponerme de pie y aplaudirle, porque su grandeza es incluso superior a la de un juego perfecto.

lunes, 12 de abril de 2010

El dilema

Desde la víspera a la fecha límite de cambios en 2009 comencé a escucharlo por todos lados: "Adrián González debe irse a un equipo ganador, como los Yankees o los Red Sox".

No ocurrió entonces y en realidad, yo no lo veo tan cerca.

Por supuesto, los Padres tienen la posibilidad de permitir que otros equipos los enamoren con la idea de un cambio y exigir las perlas de la virgen, al fin que por el momento, poseen el control de la situación.

El pelotero no ha manifestado molestia alguna por la falta de protección en el orden al bat o poca experiencia de sus compañeros de alineación: Kyle Blanks, Chase Headley, Will Venable o Nick Hundley.

González juega cerca de la familia, es ídolo en San Diego y la figura de la franquicia. Ni siquiera ha reclamado que sus ingresos (4.75 millones de dólares por la temporada 2009) son bajos para su rendimiento.

Además, el equipo posee una opción de contrato para retener a "El Titán" por cinco millones y medio de dólares en 2011.

No veo entonces cómo, los Padres dejen escapar a González en la presente temporada. Quizá en 2011, si no ven forma de pagarle lo que merece, pero no esta campaña.

Adrián optó en 2007 por un contrato que le brindara estabilidad. En ese tiempo, los Padres tenían a Mike Cameron, Brian Giles, Khalil Greene, Jake Peavy, Greg Maddux y Trevor Hoffman: tenían la mira en la postemporada.

Ahora, parecen condenados a el último lugar de la división. Tendrán que pensar en doble o triple dígito para mantener a su mejor bateador.

¿Harán el intento? O simplemente bajarán a Kyle Blanks del jardín izquierdo a la primera base.

martes, 30 de marzo de 2010

¿La cosa más cercana a Randy Johnson?

Hace casi once años lo vi lanzar por primera vez. Era un muchacho muy delgado, que parecía tener un conflicto con la zona de strike. Le conectaban poco y mal, pero siempre encontraba la manera de poner a todos nerviosos.

Al parecer, poco ha cambiado desde entonces.

Nunca olvidaré lo que dijo una vez Chipper Jones. “El es la cosa más cercana a Randy Johnson que veremos en este juego”. Lo dijo en 2004, después de pegarle cuadrangular para que los Braves vencieran 1-0 a los Pirates.

En ese momento, nadie podía decir que Chipper estaba loco. La recta de Oliver alcanzaba las 98 millas por hora y sus dos tipos de slider, le bastaban para dominar (literalmente) a la oposición.

Sin embargo, su receptor Jason Kendall lo describió mejor que el tercera base de los Braves: “tiene el potencial para ser muy dominante, tiene repertorio de juego sin hits”.

Efectivamente, Oliver Pérez tiene “potencial para ser dominante”. Los New York Yankees lo saben, ya que en seis juegos contra el mexicano sólo le batean .199 y tienen marca adversa de 1-5.

A Oliver le gustan los juegos grandes. Como aquel contra Estados Unidos en el Clásico Mundial 2006, cuando el zurdo no les permitió carreras en tres episodios.

Su potencial y dos campañas consecutivas de al menos diez triunfos con los Mets permitieron que su agente Scott Boras convenciera a Omar Minaya de que valía 36 millones de dólares por tres temporadas.

Oliver estaba recién casado y todo apuntaba hacia arriba. Pero el lanzador encontró la forma de transformarse nuevamente en aquel lanzador peleado con la zona de strike.

El pleito fue serio: 58 bases por bola en 66 entradas de labor. El punto más bajo llegó el 23 de agosto de 2009 cuando ni siquiera pasó de la primera entrada contra los Phillies.

Tres días después, el anuncio de una operación en su rodilla derecha le puso fin a su peor temporada en las Grandes Ligas y ciertamente, le compró quizá una última oportunidad de alcanzar los niveles del legendario Johnson.

Total, a los 27 años “The Big Unit” sólo tenía 34 triunfos en MLB y había liderado la Liga Americana en bases por bola durante dos temporadas. Oliver a esa misma edad, tiene 58 victorias y un solo “título” de pasaportes.

La lesión de rodilla tiene un vínculo mucho más profundo del que parece con el peor momento de Oliver como ligamayorista. Los altos mandos de los Mets han llegado a la conclusión que los problemas del lanzador para tirar strikes, tienen que ver con la manera en que termina su wind-up.

Es decir, cuando cae de forma consistente, tiene buen dominio de sus lanzamientos: pone la bola donde quiere.

Una rodilla lastimada impide estabilidad en la mecánica de lanzar y bien podría justificar el desastre de la temporada 2009.

Su mánager Jerry Manuel está convencido de que tendrá un mejor serpentígero esta campaña. “Veo un Oliver mejor enfocado que en el pasado”, dijo tras su segunda apertura de la pretemporada.

Randy Johnson despegó a los 29 años de edad. Fue en la temporada de 1993, cuando tuvo marca de 19-8, 3.24 PCL y lidero el joven circuito con 308 ponches, su primera campaña con al menos tres centenas de abanicados.

Johnson acaba de retirarse con 303 victorias y prácticamente un lugar seguro en el Salón de la Fama de Cooperstown.

Entonces, Oliver Pérez tiene tiempo para cumplir la sentencia de Chipper Jones. La pregunta es si tendrá la consistencia, o la mecánica adecuada sobre el montículo.

Esta vez, Jerry Manuel y Omar Minaya lo necesitan. Muy seriamente.

jueves, 25 de marzo de 2010

Sorpresa no, injusticia

Joe Girardi no me sorprendió en lo absoluto, pero tengo razones para pensar que nuevamente se equivocó. Como lo hizo ya con la forma en que ha manejado a Joba Chamberlain.

Este jueves nos despertó con la noticia de que Phil Hughes será el quinto abridor de los Yankees. Muchos lo temíamos, pero francamente, no tiene mucho sentido.

Para algunos el debate fundamental era si Joba Chamberlain debería ser o no abridor. Pero Girardi empezó a hablar de "competencia abierta" y puso a Alfredo Aceves, Chad Gaudin, Sergio Mitre en el escaparate, junto a Hughes y Chamberlain.

Y Aceves lo metió en aprietos para cumplir con su verdadero plan: regresar a Chamberlain al bullpen y darle una nueva oportunidad a Hughes.

El mexicano permitió una carrera limpia en sus primeras diez entradas de labor durante la pretemporada. Como si supiera de antemano, que para hacer cambiar a Girardi de opinión, tenía que hacerlo me forma perfecta.

En ese camino continuó los primeros tres episodios de su apertura del 20 de marzo contra Houston. Después vinieron un par de entradas malas, cinco anotaciones y el argumento que necesitaba el mandamás Yankee para borrar de la "competencia abierta" al mexicano.

Pero en vez de hacerlo público, le dio alas, habló de que sacó outs incluso sin estar en su mejor día y que le había gustado lo que vio.

Nada más falso.

HABLANDO DE REPERTORIO

Lo que a muchos tiene preocupado en cuanto a Joba Chamberlain es la baja en la velocidad del derecho. Hace un par de años tocaba las 100 millas, mientras en 2009, anduvo entre 92 y 94 a lo mucho.

Evidentemente como abridor, al venir por más de uno o dos episodios, habría de administrar los recursos. También es cierto que Joba es fundamentalmente un lanzador de recta y slider, repertorio quizá insuficiente para abrir juegos, pero con el cual puede convertirse en buen relevista.

A Hughes le ocurrió justamente lo opuesto. Muchos se ilusionaron al ver que su piedra alcanzaba las 97 millas por hora, algo que nunca pasó como abridor.

Ni ocurrirá ahora. A lo que deberá ponerle atención es a mejorar su cambio de velocidad, para que unidos a la gran curva que tiene y su recta, la cual veremos entre 92 y 94 millas, formen un arsenal de pitcher abridor.

Pero si no lo consigue, ¿cuál es el problema? Alfredo Aceves vendrá al relevo largo, tranquilizando el alma de Joe Girardi, como lo hizo en 2009.

Lo único pendiente, será encontrar al preparador de Mariano Rivera. Hughes ya era uno de los mejores en las Grandes Ligas y nada puede garantizar que Joba lo sea esta campaña, menos por la manera en que no lo han dejado crecer mentalmente.

Ciertamente, el tema dará de qué hablar durante abril o en algún punto de la temporada.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Marzo y las ilusiones

En marzo vale ilusionarse, soñar con lugar en el mejor beisbol del mundo.

El momento da para todo tipo de historias, como la de Ricardo Rincón quien en 1997 debutó con los Pittsburgh Pirates, sin pasar tiempo en ligas menores de los Estados Unidos.

O qué tal Ramiro Peña, quien desde Clase AA pegó el salto a las mayores en 2009 y terminó con anillo de Serie Mundial en uno de sus dedos.

Este miércoles, quien levantó la mano fue Jaime García.

Los St. Louis Cardinals decidieron entregarle el quinto puesto de su rotación. El tamaulipeco, venció en la carrera a Rich Hill y Kyle McClellan, lanzadores con más experiencia que él.

Ahora, el zurdo tendrá la oportunidad de retomar lo que empezó en 2008 y fue detenido por la temible operación Tommy John.
La recuperación de García va por buen camino. La campaña anterior, tuvo marca de 2-2 y 2.87 PCL en ligas menores, con 41 K en 37 2/3 EL.

El zurdo terminó de llenar el ojo de Tony La Russa y Dave Duncan con las siguientes cifras en pretemporada: 1.42 PCL, 13 K en 12 2/3 EL y un juego salvado.

Y pensar que Jaime estuvo a punto de abandonar el beisbol en 2005. El scout Joe Almaraz, quien convenció a los Orioles de seleccionarlo en el Draft de 2004 (al final, no firmó) fue el encargado de recomendarlo a los Cardinals, quienes lo eligieron en la edición 2005.

Los pájaros rojos, le tuvieron más fe. La suficiente para otorgarle contrato.

LAS ARMAS

El repertorio del oriundo de Reynosa lo forman cuatro lanzamientos: recta, curva (12-6), cambio y slider-cutter.

Su confianza fundamentalmente recae en la recta (con acción sinkeada) y la curva. El cambio lo utiliza ocasionalmente y el cuarto miembro del repertorio nació justamente, en la rehabilitación tras la cirugía de codo.

La velocidad en la piedra, oscila entre las 88 y 93 millas por hora. García no busca pasar a los bateadores con ella, sino que la conecten por el suelo, como lo hacen sus compañeros Chris Carpenter y Adam Wainwright.

LAS BATALLAS PENDIENTES

Rodrigo López y Alfredo Aceves libran en sus trincheras, su propia batalla por ganar un puesto en la rotación de sus conjuntos.

Joe Girardi parece empeñado en que Aceves sea relevista largo. A regañadientes, le ha brindado una oportunidad de pelear por el sitio como abridor. Tanto que pareciera el derecho, debe lanzar de manera perfecta para llenarle el ojo.

El ex receptor tiene un argumento importante: "El Patoncito" lideró en 2009 a los relevistas en triunfos con diez. Nadie como el mexicano para rescatar a Sergio Mitre o Joba Chamberlain.

López ha ganado la consideración del Gerente General Josh Byrnes: "Se ha visto como en sus buenos tiempos en Baltimore, lo cual entusiasma", dijo recientemente.
Eso y las malas actuaciones de Billy Buckner, lo tienen en la pelea.
El derecho conserva velocidad decente (88-92 mph), lo cual combina principalmente con recta cortada y su slider, en ocasiones más parecido a un slurve.

Él también superó la Tommy John y se aferra a las Grandes Ligas.