viernes, 31 de diciembre de 2010

Lo mejor de la LMP 2010-11

Me parece que una vez que termina la temporada regular, llegamos al momento adecuado para nombrar a lo mejor de la Liga Mexicana del Pacífico, edición 2010-11.

Así que sin más preámbulo, mi punto de vista.

JUGADOR MÁS VALIOSO: Rubén Rivera

Mazatlán ha basado su éxito de la última década en el pitcheo, sin embargo, nunca como en esta campaña había sufrido para anotar carreras.

Los Venados anotaron 280 veces durante la temporada, de las cuales, 53 fueron impulsadas por el panameño Rubén Rivera: el 18.9%.

Rivera fue superado en producidas por Luis Alfonso García, quien trajo 60 al plato pero únicamente representó el 15.2% de las anotadas por Hermosillo.

Justin Christian finalizó con la impresionante cifra de 60 CA en 64 juegos, además de empujar 32. Rivera anotó 40 carreras, que sumadas a las 53 que empujó dan 93, una más que las acumuladas por el jardinero de Los Mochis en ambos departamentos.

Cierto, Christian se robó 24 bases en 25 intentos, pero el premio es para el Más Valioso, no para el Jugador del Año.

Mis disculpas para: Luis Alfonso García y Justin Christian.

LANZADOR DEL AÑO: Matt Buschmann

Difícilmente podríamos imaginarlo tras su primer apertura vs Navojoa y el primer episodio de su segundo inicio contra Guasave.

Sin embargo, Buschmann encontró el comando y con su poderoso sinker, logró dominar como ningún otro lanzador al resto de la Liga Mexicana del Pacífico.

Cierto, al derecho de los Tomateros de Culiacán lo superan Luis Mendoza y Marco Quevedo en PCL. Sólo que Buschmann trabajó más episodios que ellos y lideró la LMP tanto en WHIP (1.01) como en promedio permitido a la oposición, con .181.

De acuerdo, Alberto Castillo tuvo dos triunfos más que Buschmann (9), pero una efectividad cercana a cuatro (3.94).

Mis disculpas para: Luis Mendoza.

NOVATO DEL AÑO: Alí Solís

Escuché y leí a muchos compañeros de profesión expresar que este sería un Novato del Año de muy bajo nivel, especialmente debido al reglamento que aplica la LMP para la elegibilidad al premio.

Pero bueno, el gran cierre de Alí Solís nos da un galardonado decente.

Solís inició y terminó fuerte la campaña regular. El receptor finalizó con .304, 2 HR y 17 CI en 43 juegos, así como promedio de .300 con hombres en posición de anotar.

Tiene mucho que mejorar detrás del plato, sobretodo en su habilidar para mascotear y dirigir a los lanzadores. Pero tiene futuro y buen respaldo para conseguirlo.

Mis disculpas para: Edwin Salas.

RETORNO DEL AÑO: Ramón Orantes

La dificultad para elegir este premio suele venir del principio bajo el cual se otorga. Así que definiré el mío: son elegibles para Retorno del Año peloteros que vengan de una campaña claramente por debajo de su nivel de desempeño promedio.

Ramón Orantes bateó .232, 5 HR y 22 CI en la 2009-10. Estoy seguro que a sus 37 años, muchos lo dieron por finalizado en este beisbol.

Su respuesta fue casi el doble en empujadas (42) y casi el triple en HR (14), así como promedio de .323 y .364 con hombres en posición de anotar.

Mis disculpas para: Andrés Meza.

MÁNAGER DEL AÑO: Alfonso "Houston" Jiménez

Este premio en muchas ocasiones no se le otorga a la consistencia, sino al dirigente que saca del último lugar a un equipo o al que mete a su novena a la postemporada con marca perdedora, con poco talento.

Como no tenemos historias de los dos últimos casos, difícilmente habrá quien se lo quite a Alfonso "Houston" Jiménez.

Esta campaña, los Tomateros de Culiacán pasaron de perder seis series consecutivas a finalizar como líderes en puntos y con la mejor marca de la Liga.

"Houston" Jiménez consiguió que los Tomateros jugarán como equipo por primera vez en muchos años.

Por ejemplo, los guindas no tienen a un solo bateador entre los primeros diez de la Liga en las siguientes categorías: promedio, cuadrangulares y carreras impulsadas.

Sin embargo, cuentan con tres peloteros con al menos 30 CI (Amaury Cazaña, Jorge Vázquez y Luis Alfonso Cruz) y finalizaron como el segundo mejor equipo en PCL (3.81), detrás de Mazatlán.

Además, Jiménez encontró la manera de darle juego a sus tres receptores (Adán Amezcua, Alí Solís y Jonathan Aceves), así como a peloteros suplentes como Juan Carlos Canizalez, Sergio Omar Gastélum y Eloy Gutiérrez.

De esta manera, los tiene prácticamente a todo el equipo listo para la postemporada. La etapa que al "Houston", siempre le ha costado trabajo.

Mis disculpas para: Eddie Díaz y Enrique "Che" Reyes.

sábado, 25 de diciembre de 2010

Decisión clave

Un buen amigo de la infancia, quien ahora es jugador profesional me insiste mucho en que los mánagers no ganan los títulos, sino los peloteros.

Le concedo parte de la razón, ya que son los jugadores quienes conectan o fallan en sus turnos al bat, así como sacan los outs o permiten imparables.

Sin embargo, también estoy convencido de que las decisiones de los mánagers pueden acercar o alejar a los equipos del triunfo. Un rubro importante es, designar la rotación de abridores, los puestos en el bullpen, así como el momento idóneo para poner a uno u otro lanzador.

Durante la temporada 2003-04, Francisco "Paquín" Estrada tomó una decisión importante en este sentido, antes del inicio de la postemporada. El sonorense decidió enviar al bullpen tanto a Jesús Guzmán como a José Silva.

El entonces novato Guzmán, venía de ganar ocho juegos en la temporada regular y estuvo muy cerca de finalizar la temporada invicto. Silva reportó a finales de la temporada y aunque su actuación no había sido tan buena como la de Guzmán, podría considerarse como parte de su acondicionamiento, de cara a la pelota de enero.

Estrada simplemente explicó la decisión argumentando que desde su punto de vista, José Silva y Jesús Guzmán se adaptarían mejor al bullpen que Rodrigo López, Rigo Beltrán, Jorge Campillo y Oliver Pérez, quienes fueron parte de la rotación.

La decisión tuvo buenos resultados, ya que Guzmán estuvo efectivo y desde entonces, José Silva se convirtió en un muy efectivo preparador, quien incluso ganó el juego decisivo de la final vs Ciudad Obregón. Ahora el tijuanense es incluso, de los mejores cerradores en la Liga Mexicana del Pacífico.

Ahora Alfonso "Houston" Jiménez enfrenta una coyuntura similar. Más allá de Matt Buschmann y Andres Meza, deberá elegir los restantes dos puestos entre Francisco Campos, Oliver Pérez, Francisco Félix y Daniel Rodríguez.

De todos ellos, Félix tiene un pasado efectivo como relevista y bien podría apoyar en el rubro de sostener ventajas.

La decisión, puede ser tan importante como la que tomó Estrada en 2004 y convertirse en un factor que ponga a los Tomateros en ruta hacia el primer título desde aquellos tiempos.

En momentos como este, los mánagers influyen de manera clave en los resultados de su equipo.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Tan grande como siempre

Recientemente estuve recordando aquella noche de domingo, un 7 de febrero, cuando minutos antes de que llegara el lunes Francisco Campos comenzaba a calentar su brazo para buscar la Serie del Caribe para los Venados de Mazatlán.

Era otro Francisco Campos, su recta alcanzaba sin problemas las noventa millas por hora y dominó por ocho entradas sin problemas a las Águilas Cibaeñas. Luego vino la novena entrada, el drama, la jugada en primera, el último out y la coronación histórica para Mazatlán.

Ahora me lo encontré de sorpresa en la lomita del Teodoro Mariscal, ya que en realidad, esperaba ver a Oliver Pérez. Problemas físicos adelantaron la apertura de Campos y por momentos, nos regaló a los asistentes, un poco de su grandeza como abridor.

Tras seis entradas completas sin permitir imparables, subí a la Sala de Prensa para confirmarlo con Alexander Azuaje, narrador de los Tomateros de Culiacán. "No tiene boletos", me dijo. Guardamos silencio, en espera que Campos volviera a la lomita.

Con un out en la séptima le dio pasaporte a Brian Barden y tras el segundo tercio, Gabby Martínez terminó con el juego sin hit. La cara de frustración de Campos era evidente: sabía en todo momento que acariciaba la perfección.

Luego vino la octava y tras doble de Jesse Gutierrez abriendo tanda, Alfonso "Houston" Jiménez decidió removerlo. Aún así, Campos había conseguido algo inédito como lanzador guinda: llegar al octavo episodio.

Estoy seguro que "Houston" Jiménez lo lleva con cuidado por su edad y está convencido que no es el mismo de antes. Pero también me queda claro que como competidor, "Pancho Ponches" no ha perdido en lo absoluto y como en toda su carrera, desea completar lo que inicia.

Fue un privilegio verlo en su más alto nivel contra la República Dominicana en 2005 y lo es también ahora, observarlo en la parte final de su carrera.

Como alguna vez me lo dijo un amigo beisbolista profesional: "¿qué importa si no llegó a Grandes Ligas". Pancho Campos es un gran lanzador de nuestros tiempos.