martes, 30 de marzo de 2010

¿La cosa más cercana a Randy Johnson?

Hace casi once años lo vi lanzar por primera vez. Era un muchacho muy delgado, que parecía tener un conflicto con la zona de strike. Le conectaban poco y mal, pero siempre encontraba la manera de poner a todos nerviosos.

Al parecer, poco ha cambiado desde entonces.

Nunca olvidaré lo que dijo una vez Chipper Jones. “El es la cosa más cercana a Randy Johnson que veremos en este juego”. Lo dijo en 2004, después de pegarle cuadrangular para que los Braves vencieran 1-0 a los Pirates.

En ese momento, nadie podía decir que Chipper estaba loco. La recta de Oliver alcanzaba las 98 millas por hora y sus dos tipos de slider, le bastaban para dominar (literalmente) a la oposición.

Sin embargo, su receptor Jason Kendall lo describió mejor que el tercera base de los Braves: “tiene el potencial para ser muy dominante, tiene repertorio de juego sin hits”.

Efectivamente, Oliver Pérez tiene “potencial para ser dominante”. Los New York Yankees lo saben, ya que en seis juegos contra el mexicano sólo le batean .199 y tienen marca adversa de 1-5.

A Oliver le gustan los juegos grandes. Como aquel contra Estados Unidos en el Clásico Mundial 2006, cuando el zurdo no les permitió carreras en tres episodios.

Su potencial y dos campañas consecutivas de al menos diez triunfos con los Mets permitieron que su agente Scott Boras convenciera a Omar Minaya de que valía 36 millones de dólares por tres temporadas.

Oliver estaba recién casado y todo apuntaba hacia arriba. Pero el lanzador encontró la forma de transformarse nuevamente en aquel lanzador peleado con la zona de strike.

El pleito fue serio: 58 bases por bola en 66 entradas de labor. El punto más bajo llegó el 23 de agosto de 2009 cuando ni siquiera pasó de la primera entrada contra los Phillies.

Tres días después, el anuncio de una operación en su rodilla derecha le puso fin a su peor temporada en las Grandes Ligas y ciertamente, le compró quizá una última oportunidad de alcanzar los niveles del legendario Johnson.

Total, a los 27 años “The Big Unit” sólo tenía 34 triunfos en MLB y había liderado la Liga Americana en bases por bola durante dos temporadas. Oliver a esa misma edad, tiene 58 victorias y un solo “título” de pasaportes.

La lesión de rodilla tiene un vínculo mucho más profundo del que parece con el peor momento de Oliver como ligamayorista. Los altos mandos de los Mets han llegado a la conclusión que los problemas del lanzador para tirar strikes, tienen que ver con la manera en que termina su wind-up.

Es decir, cuando cae de forma consistente, tiene buen dominio de sus lanzamientos: pone la bola donde quiere.

Una rodilla lastimada impide estabilidad en la mecánica de lanzar y bien podría justificar el desastre de la temporada 2009.

Su mánager Jerry Manuel está convencido de que tendrá un mejor serpentígero esta campaña. “Veo un Oliver mejor enfocado que en el pasado”, dijo tras su segunda apertura de la pretemporada.

Randy Johnson despegó a los 29 años de edad. Fue en la temporada de 1993, cuando tuvo marca de 19-8, 3.24 PCL y lidero el joven circuito con 308 ponches, su primera campaña con al menos tres centenas de abanicados.

Johnson acaba de retirarse con 303 victorias y prácticamente un lugar seguro en el Salón de la Fama de Cooperstown.

Entonces, Oliver Pérez tiene tiempo para cumplir la sentencia de Chipper Jones. La pregunta es si tendrá la consistencia, o la mecánica adecuada sobre el montículo.

Esta vez, Jerry Manuel y Omar Minaya lo necesitan. Muy seriamente.

jueves, 25 de marzo de 2010

Sorpresa no, injusticia

Joe Girardi no me sorprendió en lo absoluto, pero tengo razones para pensar que nuevamente se equivocó. Como lo hizo ya con la forma en que ha manejado a Joba Chamberlain.

Este jueves nos despertó con la noticia de que Phil Hughes será el quinto abridor de los Yankees. Muchos lo temíamos, pero francamente, no tiene mucho sentido.

Para algunos el debate fundamental era si Joba Chamberlain debería ser o no abridor. Pero Girardi empezó a hablar de "competencia abierta" y puso a Alfredo Aceves, Chad Gaudin, Sergio Mitre en el escaparate, junto a Hughes y Chamberlain.

Y Aceves lo metió en aprietos para cumplir con su verdadero plan: regresar a Chamberlain al bullpen y darle una nueva oportunidad a Hughes.

El mexicano permitió una carrera limpia en sus primeras diez entradas de labor durante la pretemporada. Como si supiera de antemano, que para hacer cambiar a Girardi de opinión, tenía que hacerlo me forma perfecta.

En ese camino continuó los primeros tres episodios de su apertura del 20 de marzo contra Houston. Después vinieron un par de entradas malas, cinco anotaciones y el argumento que necesitaba el mandamás Yankee para borrar de la "competencia abierta" al mexicano.

Pero en vez de hacerlo público, le dio alas, habló de que sacó outs incluso sin estar en su mejor día y que le había gustado lo que vio.

Nada más falso.

HABLANDO DE REPERTORIO

Lo que a muchos tiene preocupado en cuanto a Joba Chamberlain es la baja en la velocidad del derecho. Hace un par de años tocaba las 100 millas, mientras en 2009, anduvo entre 92 y 94 a lo mucho.

Evidentemente como abridor, al venir por más de uno o dos episodios, habría de administrar los recursos. También es cierto que Joba es fundamentalmente un lanzador de recta y slider, repertorio quizá insuficiente para abrir juegos, pero con el cual puede convertirse en buen relevista.

A Hughes le ocurrió justamente lo opuesto. Muchos se ilusionaron al ver que su piedra alcanzaba las 97 millas por hora, algo que nunca pasó como abridor.

Ni ocurrirá ahora. A lo que deberá ponerle atención es a mejorar su cambio de velocidad, para que unidos a la gran curva que tiene y su recta, la cual veremos entre 92 y 94 millas, formen un arsenal de pitcher abridor.

Pero si no lo consigue, ¿cuál es el problema? Alfredo Aceves vendrá al relevo largo, tranquilizando el alma de Joe Girardi, como lo hizo en 2009.

Lo único pendiente, será encontrar al preparador de Mariano Rivera. Hughes ya era uno de los mejores en las Grandes Ligas y nada puede garantizar que Joba lo sea esta campaña, menos por la manera en que no lo han dejado crecer mentalmente.

Ciertamente, el tema dará de qué hablar durante abril o en algún punto de la temporada.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Marzo y las ilusiones

En marzo vale ilusionarse, soñar con lugar en el mejor beisbol del mundo.

El momento da para todo tipo de historias, como la de Ricardo Rincón quien en 1997 debutó con los Pittsburgh Pirates, sin pasar tiempo en ligas menores de los Estados Unidos.

O qué tal Ramiro Peña, quien desde Clase AA pegó el salto a las mayores en 2009 y terminó con anillo de Serie Mundial en uno de sus dedos.

Este miércoles, quien levantó la mano fue Jaime García.

Los St. Louis Cardinals decidieron entregarle el quinto puesto de su rotación. El tamaulipeco, venció en la carrera a Rich Hill y Kyle McClellan, lanzadores con más experiencia que él.

Ahora, el zurdo tendrá la oportunidad de retomar lo que empezó en 2008 y fue detenido por la temible operación Tommy John.
La recuperación de García va por buen camino. La campaña anterior, tuvo marca de 2-2 y 2.87 PCL en ligas menores, con 41 K en 37 2/3 EL.

El zurdo terminó de llenar el ojo de Tony La Russa y Dave Duncan con las siguientes cifras en pretemporada: 1.42 PCL, 13 K en 12 2/3 EL y un juego salvado.

Y pensar que Jaime estuvo a punto de abandonar el beisbol en 2005. El scout Joe Almaraz, quien convenció a los Orioles de seleccionarlo en el Draft de 2004 (al final, no firmó) fue el encargado de recomendarlo a los Cardinals, quienes lo eligieron en la edición 2005.

Los pájaros rojos, le tuvieron más fe. La suficiente para otorgarle contrato.

LAS ARMAS

El repertorio del oriundo de Reynosa lo forman cuatro lanzamientos: recta, curva (12-6), cambio y slider-cutter.

Su confianza fundamentalmente recae en la recta (con acción sinkeada) y la curva. El cambio lo utiliza ocasionalmente y el cuarto miembro del repertorio nació justamente, en la rehabilitación tras la cirugía de codo.

La velocidad en la piedra, oscila entre las 88 y 93 millas por hora. García no busca pasar a los bateadores con ella, sino que la conecten por el suelo, como lo hacen sus compañeros Chris Carpenter y Adam Wainwright.

LAS BATALLAS PENDIENTES

Rodrigo López y Alfredo Aceves libran en sus trincheras, su propia batalla por ganar un puesto en la rotación de sus conjuntos.

Joe Girardi parece empeñado en que Aceves sea relevista largo. A regañadientes, le ha brindado una oportunidad de pelear por el sitio como abridor. Tanto que pareciera el derecho, debe lanzar de manera perfecta para llenarle el ojo.

El ex receptor tiene un argumento importante: "El Patoncito" lideró en 2009 a los relevistas en triunfos con diez. Nadie como el mexicano para rescatar a Sergio Mitre o Joba Chamberlain.

López ha ganado la consideración del Gerente General Josh Byrnes: "Se ha visto como en sus buenos tiempos en Baltimore, lo cual entusiasma", dijo recientemente.
Eso y las malas actuaciones de Billy Buckner, lo tienen en la pelea.
El derecho conserva velocidad decente (88-92 mph), lo cual combina principalmente con recta cortada y su slider, en ocasiones más parecido a un slurve.

Él también superó la Tommy John y se aferra a las Grandes Ligas.