miércoles, 3 de septiembre de 2008

Ponchador de élite

Hablando de los Naranjeros, tuve el gusto de ver debutar en Grandes Ligas a su futuro cerrador y de primera impresión, podría decir que traerlo fue correcto.

Jason Motte subió al montículo del Chase Field en la séptima entrada, tras relevos inefectivos de Kyle McClellan y Ron Villone. Con corredores en primera y segunda, ponchó a Mark Reynolds para calmar la amenaza.

La octava la retiró en cuatro hombres, con un chocolate de por medio para dejarle la mesa puesta a Chris Perez, quien falló en la novena y se llevó la derrota.

Motte dejó la posición de catcher en 2006, ya que de por vida bateaba .188. Desde entonces se ha convertido en un ponchador de élite, pero esta temporada, simplemente explotó. En Triple A con Memphis, abanicó a 110 bateadores en 66 entradas y dos tercios.

Su recta ronda las 98 millas por hora, lo cual le da una ventaja muy importante con miras a su participación en la Liga Mexicana del Pacífico (LMP). La mayoría de los bateadores mexicanos sufren de bate lento, por lo cual, a veces basta con tirar duro para dominarlos. ¿Recuerdan a Mark Kroon?

Sin embargo, Motte tendrá que poner cuidado en las bases por bola. Este 2008 regaló 26 en las mencionadas 66 entradas y dos tercios de labor. Un año antes, 23 en 59 episodios. A veces la base es hit y luego se convierte en carrera.

La apuesta bien vale la pena, pero el momento de la verdad para Motte será a partir de octubre. Por lo pronto, algo es seguro: Gerónimo Gil y Humberto Cota pueden empezar a buscar un guante más grueso, porque el derecho de los Cardinals, lo hará reventar.

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