
Cuando lei la noticia a través de un portal de Internet me quedé helado. En verdad que por un segundo pensé que era broma o quizá un rumor oportunista. Horas más tarde, terminé de comprender que era en serio.
Karim García se iba de los Tomateros a cambio de un par de peloteros, para ser exactos Jesús Cota y Federico Castañeda.
Como no salía de mi asombro, le mandé un mensaje de texto a un compañero de trabajo. "Wow" fue todo lo que me contestó.
Durante horas revisé algunos foros de discusión para conocer la reacción de los aficionados al equipo guinda. Todos (no exagero) dijeron estar sorprendidos y molestos con la decisión. Es más, hasta los seguidores de Hermosillo no daban crédito que uno de los peloteros más abucheados en la historia del Estadio Héctor Espino, se vestirá de naranja.
Los abucheos se terminaron, porque los otrora detractores del ídolo tomatero saben lo que se llevaron. Ni siquiera les molesta que un oriundo de Hermosillo (Cota) se vaya con el odiado rival. Dudo mucho que lo extrañen.
Jesús Cota era una de las promesas más interesantes del beisbol mexicano. Incluso fue seleccionado al Juego de Estrellas Futuras en 2004. Años más tarde, su bateo se apagó y los Arizona Diamondbacks le dieron su libertad.
Debutó en 2007 con Saltillo con buen desempeño, pero en 2008 únicamente bateó .266, 4 HR y 37 producidas en 96 juegos. Es decir, el sustituto de Karim García quedó más allá del lugar 90 de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB) en el departamento para el cual debe rendir. Con razón mi colega me dijo: wow.
Además, si analizamos otros aspectos de su juego, Jesús Cota es un peligro a la defensiva como jardinero izquierdo o derecho. Donde menos daño hace es como primera base, aunque quizá lo más indicado sea colocarlo como bateador designado.
Karim, era uno de los mejores en la pradera derecha e incluso, su desempeño como jardinero central cuando la necesidad lo ameritó, fue por encima del promedio. Qué decir de su bateo en postemporada, donde es el máximo jonronero.
En contraparte, cuando los Naranjeros lograron el título en 2007, Cota fue marginado todo el mes de enero por Lorenzo Bundy. Celebró un campeonato, pero como suplente.
He leido un par de periodistas que les parece un cambio parejo, francamente no veo cómo. Culiacán dejó ir a su Capitán, a cambio de un bateador inconsistente y un relevista intermedio.
Sí, Jesús Cota bateó .323 en su última temporada con Hermosillo. Pero sólo 16 de sus 63 imparables fueron extrabases. En el departamento de carreras producidas, terminó con 24 en 58 juegos. Incluso Iván Terrazas, quien sólo participó en 45 juegos debido a una lesión, tuvo más que Cota (30).
La directiva argumentó que Karim se iba porque les había dicho que reportaría hasta diciembre. Yo me preguntó, ¿hubiera sido la primera vez? ¿cuándo ha sido eso un problema? Por amor de Dios, en 2005 Rodrigo López reportó a mediados del mismo mes y en poco más de una semana abrió contra Ciudad Obregón.
A mediados de los 90, Culiacán tuvo a la directiva más audaz y talentosa de la Liga Mexicana del Pacífico (LMP). En los últimos cuatro años, han cometido error tras error y no parecen detenerse.
En próximos artículos, tras analizar su proyecto de equipo, veremos más ejemplos de la ineptitud del equipo que encabeza Jaime Blancarte.